Un nuevo comienzo

Un nuevo comienzo...

Cuando comienzan a surgir las señales de alarma el contexto y el clima familiar se transforman, dando lugar a un impacto sobre todos los miembros de la familia, lo que genera niveles de estrés muy superiores a los producidos por la paternidad en sí misma.

Esto, junto con otros factores, afecta en la relación con sus hijos/as, deteriorando las competencias parentales y, como consecuencia, influyendo en el desarrollo de los menores.







Empoderar a las familias, aumentando su bienestar psicológico y emocional y recuperando la autoeficacia parental, proveerá a los/as tutores/as del empuje necesario para comenzar de nuevo, reestructurando su proceder parental a la nueva realidad y a las necesidades y fortalezas del niño/a.